50 AÑOS
Febrero 1972

Fotografía de la Agencia Cifra que publicó El Pirineo Aragonés para ilustrar la noticia de la medalla de oro de Paquito Fernández Ochoa EL PIRINEO ARAGONÉS
El español Francisco Fernández Ochoa se adjudicó la medalla de oro en el slalom especial en la jornada final de los Juegos. Es la primera individual que España obtiene a lo largo de la historia de los Juegos Olímpicos y la segunda de oro obtenida por nuestra nación.
España, y todos los amantes del deporte español vibraron de entusiasmo el domingo, día 13, al conocerse la gran proeza realizada por el esquiador español Paquito Fernández Ochoa, al ganar para España, en la última jornada de los Juegos, celebrada el día anterior, la medalla de oro correspondiente al slalom especial, en noble competencia con los mejores esquiadores del mundo.
Paquito Fernández Ochoa nació el 25 de febrero de 1950 en Madrid, es el mayor de siete hermanos habiéndose iniciado en el esquí, ya de niño, en las pistas de Navacerrada. Fue creciendo y participó en competiciones nacionales e internacionales, venciendo en 1969 en el slalom gigante y especial del Gran Premio de Andorra. En el Gran Premio de Megeve, valedero para la Copa del Mundo, se clasificó en sexta posición. Participó en la Olimpiada de Grenoble perfilándose su gran figura en Val Gardena, siendo noveno en la combinada alpina. Tras otras importantes pruebas internacionales de renombre mundial, llegó a los Juegos Olímpicos de Sapporo (Japón) donde ha realizado la sorprendente hazaña de adjudicarse la medalla de oro ante el asombro del deporte mundial. En las primeras horas de la tarde del día 15, llegó Paquito Fernández Ochoa al aeropuerto de Barajas, donde fue recibido por más de cuatro mil personas de manera apoteósica.
El gran despertar español del deporte blanco se ha visto refrendado por el maravilloso triunfo mundial de Francisco Fernández Ochoa y demuestra que, de aquí en adelante, España comienza a contar entre los grandes países favoritos de este bello deporte, lo que ha de conducirnos, sin duda alguna, a un desarrollo racional y completo de nuestras estaciones deportivas de invierno para hacer el esquí masivo y popular y, de este modo, se amplíe el campo como único medio de poder encontrar nuevos valores que puedan traducirse e figuras de renombre universal.
