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El nivel de riesgo fuera de las pistas es “muy fuerte”, de grado 5, el máximo de la Escala Europea de Peligro de Avalanchas

Video en el que se recoge la avalancha controlada realizada esta mañana en Astún y que ha tenido una gran repercusión en las redes sociales. SE

Ante el riesgo “muy fuerte” de avalanchas, debido a las intensas precipitaciones de nieve caídas en las últimas horas, la estación de esquí del valle de Astún, en el término municipal de Jaca, ha provocado esta mañana, de manera controlada, varios aludes para garantizar la seguridad en las pistas y los accesos a sus instalaciones. La operación se ha hecho aplicando el Plan de Intervención de Desencadenamiento de Aludes (PIDA), el protocolo que tienen establecido los centros invernales para intervenir cuando la capa de nieve es inestable y puede suponer una amenaza para los esquiadores y los trabajadores de las estaciones.

“Como cada día, nuestro personal de seguridad se ha puesto manos a la obra para garantizar la seguridad de todos los esquiadores”, ha señalado Astún en un comunicado. Una de estas descargas, la que se ha precipitado sobre la carretera de acceso a la estación, ha sido grabada y ha podido verse en un video que ha circulado rápidamente por las redes sociales. Son imágenes “muy impactantes”, se reconoce desde la estación de esquí, que subraya que es un alud “provocado y controlado”. Para ello, antes de desencadenar la avalancha, se ha cortado la vía de acceso, para impedir cualquier daño personal y material, y posteriormente se ha procedido a limpiar la nieve que se había acumulado sobre la calzada. La operación ha obligado a retrasar la apertura de las instalaciones en una jornada de gran actividad y trasiego, si bien ha sido necesaria con el fin de evitar cualquier posible incidente ya que el riesgo de avalanchas es “muy alto”. Desde Astún se recuerda que el peligro de aludes fuera de las pistas es “de 5 sobre 5”, es decir, el máximo, ya que el manto nivoso está, en general, débilmente consolidado y es extensamente inestable. Por ello, la probabilidad de desencadenamiento de este tipo de fenómenos es elevada, también en aquellas laderas moderadamente inclinadas.

Esta es la razón por la que la carretera N-330a, que circunvala Candanchú y une la N-330 con la frontera y Astún, se ha cerrado a la circulación entre los puntos kilométricos 673 y 675, obligando a desviar el tráfico por el interior de la estación provocando largas colas y retenciones.

Vista de Candanchú y de la carretera N-330a cubierta de nieve durante la mañana de este lunes 6 de diciembre. CANDANCHÚ
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