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“La estacionalidad es el mayor problema de este modelo económico en las montañas. Es la causa principal de la temporalidad en la contratación de personal, una de las cuestiones que más dificultan la fijación de la población. La nieve desestacionaliza, por eso es tan importante”

El sector de la nieve tiene un efecto desestacionalizador en la montaña pirenaica. EL PIRINEO ARAGONÉS

En respuesta a la opinión del colectivo APATOR (Asociación Profesional Aragonesa de Turismo Ornitológico y Ecoturismo) en contra del futuro de la nieve y la unión de estaciones, quería contraponer otra opinión diferente, como empresario turístico residente en Jaca, aficionado a los deportes invernales.

Participé en el estudio sobre la Unión de Estaciones del Valle de Aragón y de Tena realizado desde este valle, por lo que escuché de primera mano la opinión de profesionales de la nieve de prestigio internacional, que demostraron que era viable.

La experiencia me lleva a pensar que tienen razón. Practico esquí de montaña y cuando hay poca nieve “en el monte”, las pistas sí que tienen, ya no solo por la nieve artificial que han producido, sino también por la orientación de las pistas, trabajo en verano en combinación con la ganadería para conservar los pastos que fijen la nieve y el tratamiento que le dan (acumulando reservas, compactándola para que se conserve mejor, etc.).

Todos conocemos predicciones realizadas por profesionales y científicos que posteriormente no se cumplen (empezando por la meteorología). Evidentemente, los alarmistas que pronostican proyecciones de futuro apocalípticas no me preocupan. Pero lo que sí me preocupa es la facilidad con la que determinados colectivos pretenden destruir modelos económicos sin plantear alternativas.

Quería explicar algo que sí conozco bien, que está relacionado con el turismo en la montaña, los modelos de producción en áreas forestales, la economía de kilómetro cero, biodiversidad y paisajes singulares a las que aluden en su escrito.

Ese es el modelo que sostiene nuestra economía en verano, muy especialmente en el periodo de las vacaciones escolares, cuando viene el turismo familiar, el más importante en nuestra comarca. En otoño y primavera esa actividad económica se reduce sustancialmente y en invierno desaparece con una única excepción: los destinos turísticos en la zona de influencia de una estación invernal (de esquí alpino, o de fondo).

La estacionalidad es el mayor problema de este modelo económico en las montañas. Es la causa principal de la temporalidad en la contratación de personal, una de las cuestiones que más dificultan la fijación de la población. La nieve desestacionaliza, por eso es tan importante.

Recientemente escuchaba a Marcel Iglesias, alcalde de Bonansa y Secretario General para el Reto Demográfico, haciendo un análisis del número de alumnos en municipios de montaña próximos, con recursos naturales similares, entre los que destacaban aquellos que están dentro del área de influencia de las estaciones de esquí. Me conmovió profundamente.

Casualmente yo soy hijo de maestra en esos pequeños pueblos y a mi madre le tocó cerrar colegios por falta de niños. Hasta que llegó a Santa Cilia, donde la ardiente defensa de unos padres consiguió salvar la escuela y gracias a su empeño hoy es un municipio con vida.

En los pequeños municipios de montaña donde no hay niños, no hay futuro, y esto no es discutible.

Por favor, crítica constructiva, nuevos proyectos y soluciones. Todos los que aquí vivimos estaremos encantados en escucharlas, apoyarlas y en la medida de nuestras posibilidades, participar en ellas. O vengan a vivir aquí, a demostrar con su trabajo cuál es el camino por el que apuestan. Y traigan sus niños a nuestras escuelas, ayúdennos a crear futuro.

Firmado: PEDRO MARCO HERNÁNDEZ
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