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La ruleta de la fortuna y la fantasía (Guzen to sozo)

Duración: 121 min. País: Japón. Dirección: Ryûsuke Hamaguchi. Guion: Ryûsuke Hamaguchi. Fotografía:Yukiko Iioka. Reparto: Kotone Furukawa, Ayumu Nakajima, Hyunri, Katsuki Mori, Shouma Kai, Kiyohiko Shibukawa, Fusako Urabe, Aoba Kawai. Productora:Fictive, Neopa Co. Productor: Satoshi Takata.

Colección de historias, todas ellas protagonizadas por personajes femeninos, quienes trazan las trayectorias entre sus elecciones y sus arrepentimientos. Un triángulo amoroso inesperado, una trampa de seducción fallida y el encuentro que será consecuencia de un malentendido.

Ryûsuke Hamaguchi, un publicista japonés convertido en cineasta, sorprendió con Passion (2008), para deslumbrar con Asako I & II (2018). Caracterizado por dar énfasis a los diálogos, y a las relaciones entre los personajes, con las imperfecciones propias del género humano en su cotidianeidad.

Tres situaciones basadas en la emergente infelicidad que asola a la clase media nipona actual, con un nivel de vida aceptable, que tiene sus necesidades cubiertas, pero sin poder lograr nada más allá que vivir al día. Con mirada crítica, Hamaguchi explora la sociedad japonesa para mostrar la impunidad masculina dominante, y cómo todo va encaminado para mantener en inferioridad a las mujeres. En la primera historia, Magia, contemplamos un triángulo sentimental inesperado, que nos deja aturdidos, donde todo está abandonado al azar, y a la existencia de las coincidencias. En la segunda, Door Wide Open, un juego de seducción, cargado de sensualidad, a contracorriente con los cánones de Japón, con un turbio lado oscuro. Parece increíble que a través de las palabras se pueda generar tanto erotismo. Por último, Once Again, donde se narra la dificultad de los japoneses para poder afrontar ciertas situaciones. Dejando claro, que lo que llamamos o definimos como casualidad, “qué pasaría si…”. nos puede deparar momentos muy luminosos en nuestras vidas.

El director es fiel discípulo de Cassavetes y Tarantino, dando gran trascendencia a las palabras, mucho más que a lo puramente visual. Así, cada diálogo tiene su importancia, y, de esta forma, llegamos a conocer a los personajes más por lo qué expresan que por todo cuanto hacen. Aún así, no permite que la imagen quede en ningún momento relegada. La acompaña perfectamente, con planos secuencia, largos y escrupulosamente medidos, con el fin de obtener y crear una estética propia. Encuadres que dejan respirar a los actores, que se centran en ellos, sin movimientos rápidos, y sin intentos de sorprender al espectador.

Un film muy interesante, donde se despliega el concepto de azar, cargado de belleza, y en el que las protagonistas, por encima de todo, desean expresarse, aunque estén programadas para contener y minimizar las emociones, ya que permanecen todavía a la sombra de un implacable y nunca superado control social.

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