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«A los test de Ag se les ha atribuido una mala fama inmerecida, sobre todo porque en ciertos momentos y circunstancias se han usado como sustitutos de la PCR y no son tales, son complementarios»

Test rápido de antígenos.

A raíz de la reciente preocupación de algunos padres de la Escuela de Verano de Jaca por la realización de pruebas de antígenos (Ag) de covid-19 a sus hijos, me gustaría contar para qué se usan estos test rápidos.

Los test de Ag sirven, en salud pública, para cortar las cadenas de transmisión de la enfermedad. Su misión es detectar a personas que, además de estar infectadas por el virus SARS-COV2, tienen altas cargas virales y por tanto son infecciosas, es decir, son capaces de contagiar el virus. Es una prueba de gran utilidad pues nos permite saber, en el plazo de 10-15 minutos, quién es infeccioso y quién no, y por tanto tomar medidas sanitarias de inmediato para cortar los contagios. Se trata de una prueba mucho más rápida y barata que la PCR. ¿Quiere esto decir que si un test Ag me sale negativo estoy libre del virus? NO. Quiere decir que en ese momento no soy infeccioso. ¿Se trata, por tanto, de un falso negativo? NO. Los test de Ag no se usan para detectar el virus, se usan para localizar personas infecciosas. Para descubrir a las personas que tienen el virus, sean infecciosas o no, se usa la técnica de la PCR. ¿Se tienen que realizar los test Ag sólo si tienes síntomas? NO. Si sólo usamos estas pruebas con personas sintomáticas estamos dejando de detectar a muchos transmisores asintomáticos. Estos test, además de ser muy efectivos, son muy útiles, tanto para cribados generales, como el mencionado de la Escuela de Verano, como en lugares en los que se trabaje con población de riesgo o en personas que ha estado en contacto estrecho con positivos. En estos casos, para que sean realmente eficaces los cribados se deben repetir a intervalos de 3-4 días, así, en caso de haber infectados que dieron negativo en un primer momento por no ser infecciosos, si algunos desarrollan la enfermedad y se convierten en contagiadores los podemos localizar y cortar la transmisión. De hecho, la semana que viene en Berlín van a empezar a hacer test rápidos Ag en los colegios tres veces por semana.

A los test de Ag se les ha atribuido una mala fama inmerecida, sobre todo porque en ciertos momentos y circunstancias se han usado como sustitutos de la PCR y no son tales, son complementarios. Como ya hemos dicho, los test de AG no sirven para detectar la enfermedad si no si las personas sospechosas de tener el virus son contagiosas o no.

Otra cosa son los precios que tienen estos test, 10 euros en farmacias y 40 en una clínica privada, me parecen abusivos, mientras países como Francia los hacen gratuitos o Alemania los vende a un euro. Hemos perdido un año en autorizar que se usaran de forma libre, ahora que ya se puede, el precio la limita. También es verdad que en estos países se pagan muchos más impuestos que en España, y al final esto es una diferencia sustancial para mantener el sistema de salud público y de calidad.

Por tanto, yo les diría a esos padres preocupados por sus hijos, que lo mejor que pueden hacer por su salud es permitir que les hagan estas pruebas de Ag, ya que redunda en beneficio, no sólo de sus hijos y de sus propias familias, pues se aseguran de que estos niños no van contagiando el virus a sus amigos y su núcleo familiar, sino para toda la sociedad.

Firmado: JOSÉ LUIS BENITO ALONSO (Doctor en Biología)
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