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Traslado del Monumento de la Jacetania de la plaza Biscós a su actual ubicación, en 2005. EL PIRINEO ARAGONÉS

Los que vivimos en esta pequeña ciudad, nos sentimos muy orgullosos del equilibrio arquitectónico que nos ofrece. En el centro, desde la plaza Biscós hasta la iglesia de Santiago, se mantienen las casas siguiendo la trama urbana histórica. En lo que se conoce como “la Diagonal”, la avenida que discurre entre la carretera de Francia y la estación de ferrocarril, los edificios no tienen un control de alturas, pero es una calle de paso, que no posee ese espíritu de ambiente “más familiar” como, por ejemplo, sí lo tiene la avenida de Zaragoza, desde la plaza de Austria hasta la de Joaquín Costa, “los Danzantes”.

Para continuar con el equilibrio arquitectónico de Jaca, sería conveniente mantener las alturas de las construcciones de cada barrio. Desde el Palacio de Congresos hasta la avenida de Francia, se suceden las casas de pisos, pero son armoniosas y el barrio resulta agradable. Hicieron el aparcamiento de la plaza Biscós, que hacía mucha falta, un sitio para dejar los coches de los visitantes y de las personas que residen en el casco histórico y que no disponían de garajes en sus casas antiguas. Para acometer esta obra tuvieron que trasladar de ubicación el Monumento a la Jacetania (anteriormente ya se había derribado el templete de santa Orosia), ubicándolo “temporalmente” en el Paseo de la Cantera, delante del jardín de recreo de los perros. Pero ahora que ya está todo aposentado, se tendría que colocar en el sitio que le corresponde, por la importancia que tiene esta obra. El lugar que llama a gritos es la rotonda de la gasolinera, donde la estatua con sus grandes brazos, mirando hacia la comarca y el Pirineo, adquiriría mayor simbolismo y podría mostrar toda su grandeza. El escultor, Ángel Orensanz, se sentiría orgulloso.

En la plaza Biscós, habría que reponer un nuevo templete, como el de antes, en medio de la plaza. En torno a él, se podrían colocar mesas y sillas, acompañando a un espacio que ahora carece de sentido.

Las cosas de la historia hay que cuidarlas, o si no, Jaca dejará de ser La perla del Pirineo, y se volverá un espacio vulgar y sin ilusión por su pasado.

Firmado: CARMEN CORNET
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