
Los personajes y la historia de la novela Volver a Canfranc, de la escritora Rosario Raro, han inspirado una nueva experiencia que está concebida a la medida de las personas que tienen curiosidad por conocer los escenarios que sirvieron a los autores para crear y ambientar sus obras. Las rutas literarias son también una oportunidad, un viaje en el tiempo, para adentrarse en una época pasada e imbuirse en la vida de unos personajes que permanecen en el imaginario colectivo.
Es el caso de la exitosa novela Volver a Canfranc, de Rosario Raro, que se sirve de la ficción para trasladar al lector a los años 1943 y 1944, en plena II Guerra Mundial, tiempos convulsos en los que Canfranc se convirtió en la puerta de la libertad para muchos judíos que huían del holocausto nazi; también al espacio en el que los espías campaban a sus anchas porque sin moverse de un mismo edificio podían estar en Francia y España indistintamente, cruzando tan solo una puerta; al espacio real por el que transitaron miles de personas anónimas y mercancías ocultas, en un periodo de gran actividad y constante trasiego ferroviario.
Volver a Canfranc ha servido de base a la agencia jaquesa Shiva Viajes, a El Club de las Charradas, del actor y animador canfranqués Manuel Bueno, y a la compañía ferroviaria Renfe, para organizar una experiencia totalmente novedosa: un viaje teatralizado de Jaca a Canfranc en el Canfranero para vivir en primera persona “una aventura” que permite sumergirse en la época dorada de la estación internacional.