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“En Aragón somos pocos, y no sobra nadie”. Así de tajante y elocuente se mostraba el tristemente recién fallecido, Juan Antonio Bolea Foradada, primer presidente del Gobierno de Aragón.

Qué envidia más sana sentimos –lo he de confesar– ante políticos de clase, de altura, de una gran capacidad y de saber estar. De hacer política. De defender los intereses generales. Los de: si no somos útiles, si no nos dejan defender el territorio y nuestra comunidad, si nos dejan en un segundo plano, no tienen ningún problema en dar un paso atrás. Eso hizo el señor Bolea. Cuando se decidió dividir el estado autonómico en dos velocidades y Aragón se quedaba atrás, el entonces presidente no lo aceptó y presentó su dimisión. Eso ya se ha perdido. No hay autocritica, no hay humildad. Solo hay supuesta excelencia. Y un modo de vida. Es triste. No hay políticos como los de antes. Y los que hay, parece ser que sobran. Nos negamos a pensar eso. En Aragón, no sobra nadie.

Citando palabras textuales de mi compañera María Elena Betés, pilar fundamental del grupo Aragonés en la montaña, creemos que las razones por las que Juan Antonio Bolea Foradada entró en el Partido Aragonés siguen vivas y que muchas de ellas aún están pendientes de conseguir para Aragón. Y no habría mejor homenaje que trabajar para que esta tierra sea respetada desde la historia, la capacidad y el valor de sus gentes.

Los partidos políticos nacionales de la transición no defienden el modelo autonómico y para todos. Y queremos saber a dónde nos llevan. Y eso condiciona a Aragón. No hay pacto sin peaje (poner delante a Aragón) rubricado en Madrid.

¿Es necesario un partido político moderado que defienda Aragón? Sí.

¿Debemos recuperar el espíritu y la esencia que Bolea Foradada dejó? Sin duda.

Necesitamos representantes que miren al futuro, no al suyo, y en Aragón que conozcan nuestras peculiaridades. Necesitamos más ideas y menos ideologías.

Dentro de una situación extraordinaria y muy difícil, menos piedras y más arena.

Lo primero, las personas y sus derechos, en todos los ámbitos. Principios por los que Bolea Foradada creyó firmemente porque sus obras lo demuestran. Y viviremos donde queramos. Por eso, muchos seguiremos demandando lo que nos pertenece: derechos, medios y servicios para los de aquí, y para los que vengan. Porque somos nobles. Somos aragoneses.

Firmado: FRAN AÍSA. Portavoz grupo Aragonés Jaca-Jacetania

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