Joaquín Palacín asegura que “la afección a nuestro desarrollo económico y a la calidad de vida de las gentes del Alto Aragón es evidente”

Joaquín Palacín y José Ramón Ceresuela. CHA
Chunta Aragonesista (CHA) ha manifestado su preocupación por las obras aún pendientes de construcción y licitación de las autovías A-21, A-22 y A-23. Para el presidente de esta formación política, Joaquín Palacín, “es especialmente preocupante que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, no tenga fecha para retomar las obras [entre Siétamo y Huesca de la A-22] que llevan paralizadas muchas semanas, y en consecuencia para la puesta en servicio de este tramo de autovía que estaba inicialmente previsto para finales de este año”. Se trata de un tramo “fundamental” para la vertebración y el desarrollo socioeconómico de todo el Alto Aragón, ya que por él circulan unos 11.000 vehículos diarios, y la actual carretera “supone un auténtico cuello de botella”.
Para Palacín, “es inexplicable que más de dos años después de su inicio (agosto de 2018) las obras se paralizaran recientemente sin fecha para retomarlas, a causa de una modificación del proyecto que elevará el coste de la obra en al menos un 10%”, aunque lo más grave, a su juicio, es el retraso en la puesta en servicio de este tramo, el último que resta para completar la A-22 entre Huesca y Lérida.
Señalar que este proyecto ha tenido que modificarse para reponer las líneas eléctricas de acuerdo a lo exigido por la compañía propietaria de las mismas, la actualización de servicios y la introducción de algunos cambios que afectan a los encauzamientos, los elementos de drenaje, los sistemas de contención y la transformación de uno de los enlaces.
CHA recuerda que el pasado 12 de noviembre, a través del senador de Compromís, Carles Muret, se solicitó información al Gobierno de España del cronograma para la puesta en servicio de los 12,8 kilómetros de la A-22 entre Huesca y Siétamo. “La respuesta por escrito, con fecha de 26 de enero, nos llena de honda preocupación”, indica la formación política, ya que la explicación ministerial es que se “está trabajando para poder solventar los problemas que enfrenta esta obra, principalmente en materia de reposición de servicios afectados, y de poder retomar el ritmo previsto de ejecución”.
Tramos pendientes de la A-21 y A-23
Por su parte, el secretario territorial de CHA, José Ramón Ceresuela, ha enumerado los diferentes tramos pendientes de licitar sin fecha prevista de la A-21 (Jaca-Pamplona) y la A-23 (Jaca-Sagunto) y que “estrangulan las posibilidades de desarrollo” del Alto Aragón.
Se refiere a los 8,3 kilómetros entre Lanave y Sabiñánigo Sur de la Autovía Mudéjar A-23, cuyo nuevo proyecto está aún en fase de redacción y pendiente de someterse al proceso de información pública. De esta misma autovía, siguen pendientes de licitación los 3,1 kilómetros del tramo Jaca Este-Jaca Norte, que forman parte de la variante de la capital jacetana, y están en obras desde febrero de 2020 los 7,6 kilómetros del tramo Sabiñánigo Este-Sabiñánigo Oeste, que entrará en servicio en 2023 o 2024.
En la A-21, la Autovía del Pirineo, Navarra completó sus tramos en 2012, y en Aragón la previsión inicial era que todos hubieran estado operativos en 2014. La crisis económica de 2008, con la paralización de las obras durante varios años, y las demoras que vienen sucediéndose desde entonces, han provocado que a fecha de hoy aún no este terminado este eje que es fundamental para las comarcas pirenaicas, en especial para la Jacetania.
Así, de los 53,3 kilómetros que discurren por territorio aragonés, 30,2 están ya en servicio y 6,6 se encuentran en construcción, los correspondientes al tramo Tiermas-Sigüés. Faltan todavía por licitarse 16,5 kilómetros, 11,6 del tramo Límite de la Provincia de Huesca-Puente la Reina de Jaca, y 8 kilómetros de la variante de Jaca (Jaca Oeste-Jaca Norte).
Eje Pirenaico
En cuanto al Eje Pirenaico, la N-260 desde Sabiñánigo a Port Bou, hay tres tramos pendientes de acondicionamiento, los casi 12 kilómetros entre Campo y el Congosto de Ventamillo, que están en obras; los 14 kilómetros entre Fiscal y los túneles de Baluport, que se encuentran en tramitación ambiental, pendiente de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable, y los 37 kilómetros entre Castejón de Sos y la N-230, donde CHA indica que “no hay previsto intervenir siquiera para su mejora”.