Para ver este sitio web deber tener activado JavaScript en tu navegador. Haz click aqui para ver como activar Javascript

El director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Diego Bayona, entregó el proyecto de ordenación forestal durante las IV Jornadas de Desarrollo Rural

Diego Bayona entrega el documento a Juan Manuel Ramón en Oroel. EL PIRINEO ARAGONÉS

El proyecto de Ordenación Forestal del Monte Oroel será el instrumento que regirá la planificación de los recursos existentes en este Espacio Natural Protegido –siempre dentro del ámbito municipal de Jaca– con criterios de eficiencia y sostenibilidad, y haciendo compatibles los usos y las actividades que están reguladas y permitidas en él.

La entrega del documento al Ayuntamiento de Jaca, por parte del Gobierno de Aragón, tuvo lugar el lunes en Oroel, en un acto programado dentro de las IV Jornadas de Desarrollo Rural al que asistieron el director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Diego Bayona, el alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, y los técnicos que han elaborado el proyecto.

Juan Manuel Ramón explicó que este plan es el punto de partida por el que pasará el futuro de la gestión forestal sostenible del monte Oroel, un espacio donde Jaca dispone de más de 1.700 hectáreas de monte público, todas ellas de propiedad municipal.

Para hacer un uso eficiente y sostenible de los recursos que ofrece el bosque, “hay que planificar y conocer previamente las necesidades, demandas y objetivos que tienen sus propietarios”, explicó Miguel Ángel Ena, jefe de servicio de Planificación y Gestión Forestal del Gobierno de Aragón que ha estado al frente de este proyecto.

El documento que ahora se ha entregado, recoge una serie de actuaciones y herramientas para llevar a cabo la ordenación y planificación forestal del monte Oroel “de forma racional y sostenible, cumpliendo con todos los requerimientos sociales, medioambientales y económicos”, señaló.

El proyecto identifica las diferentes zonas que son susceptibles de gestión forestal y determina qué aprovechamientos se acomodan mejor a cada uno de los espacios a ordenar, buscando la compatibilidad de las diferentes actividades que pueden darse en ellos. “No se entra en el detalle, pero sí que se establece una zonificación, se fijan objetivos y se marcan territorios en los que pueden desarrollarse actividades de manera conjunta”, indicó Ena, que es natural de Jaca.

El monte Oroel forma parte del Espacio Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel, razón por la que este plan “es muy distinto” a los que normalmente realiza el Gobierno de Aragón. “Este es un hecho que condiciona la toma de decisiones y la forma de realizar los trabajos que se van a hacer; pero los objetivos son los mismos que los del Espacio Natural Protegido: la conservación”, apuntó.

“Hemos abordado una visión del monte Oroel en la que nuestra máxima es llevar a cabo actuaciones que mejoren la masa [forestal], que sirvan para conservarla y mantenerla en el tiempo en las mejores condiciones, y para mejorar aquellos hábitats por los que fue declarado Espacio Natural Protegido”, comentó.

Para Miguel Ángel Ena hay aprovechamientos que son “fundamentales” para que el propio Espacio Natural viva, como los pastos que se localizan en la cima, un hábitat que en Oroel “se está perdiendo” por la desaparición de la ganadería extensiva, advirtió.

El plan de ordenación forestal “intenta establecer una serie de medidas que mejoren la conservación de los diferentes hábitats y del espacio en general”, aunque “no contempla” aprovechamientos propiamente dichos, sino actuaciones que van dirigidas a la mejora de los recursos que coexisten en un entorno como el monte Oroel.

Uno de los más importantes es el ganadero, “aunque ahora no haya ninguno uso”, por el valor que esta actividad tiene para la conservación de los pastos de la parte superior; pero el más relevante es el recreativo (senderismo, montañismo, BTT, actividades de naturaleza…) por la cantidad de personas que mueve y su potencial turístico y económico. También se incluye la actividad cinegética, así como la extracción de leñas y madera, entre otros usos.

El aprovechamiento maderero no se contempla como un recurso a explotar directamente, con fines extractivos, sino como un producto que, aunque pueda aportar un beneficio económico, será como resultado de los planes de ordenación y mejora previstos, aclaró Ena.

En definitiva, el Plan de Ordenación del Monte Oroel “es una norma que intenta establecer el marco en el que se desarrollen todas las actuaciones que se van a llevar a cabo en este espacio natural. Y para ello, es necesario hacer compatibles todos los usos existentes, especialmente aquellos que colisionan entre sí”, como son la actividad cinegética y el senderismo y la BTT.

La competencia de desarrollo del plan recae conjuntamente, y de forma coordinada, en el Ayuntamiento de Jaca y el Gobierno de Aragón, el primero como titular del monte y el segundo por las competencias que tiene asumidas en aplicación de la Ley de Montes de Aragón. “Nosotros como administración forestal solo tenemos acceso a la gestión de los montes de utilidad pública, montes consorciados o montes conveniados”, explicó Ena, que precisó que, en este caso, únicamente se ha ordenado el monte de utilidad pública número 266, propiedad del Ayuntamiento de Jaca. Dentro del Espacio Natural Protegido, “hay también otros propietarios, particulares y ayuntamientos, y luego está la parte de San Juan de la Peña, que no es objeto de este proyecto”, concluyó.

El futuro de la gestión sostenible

El director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Diego Bayona, explicó la importancia de los instrumentos de gestión forestal como herramienta de planificación y gestión sostenible de los bosques aragoneses. Destacó la necesidad de “avanzar en la planificación forestal, siendo la ordenación de montes una línea de trabajo esencial por su importancia tanto para la conservación de los valores naturales de los bosques, como para poder realizar un adecuado aprovechamiento de los mismos y generar valor añadido y economía en las zonas rurales”.

“Es por ello que, en los últimos años, se está haciendo un esfuerzo muy importante en esta línea. Hemos pasado de 8.000 hectáreas ordenadas en 2015 a 54.000 en este año, llegando así a más de 200.000 hectáreas ordenadas y otras 80.000 en proceso”, añadió.

“Esta tendencia debe ser reforzada en los próximos años”, señaló el director general, quien afirmó que “así lo recogerá el futuro Plan Forestal de Aragón que esperamos terminar y aprobar en 2021, mediante el cual queremos potenciar, no solo la planificación de los montes gestionados por la Diputación General de Aragón, sino también en los patrimoniales y en los de propiedad particular, para poder aprovechar los recursos que los bosques nos ofrecen, generar empleo verde en zonas rurales y a la vez conservar sus valores medioambientales”, aseguró.

No hay comentarios todavía

Los comentarios están cerrados