
“He aprendido mucho escuchando y descubriéndome a mí misma”
Nacida en Jaca el día 5 de mayo de 1999, Emma Sánchez Montané estudia Arte Dramático en la escuela El Timbal de Barcelona. “Me gustaría dedicarme en un futuro próximo a cualquier trabajo relacionado con el teatro, el cine o la música”, asegura la joven, que muy pronto empezó a cultivar su vocación como actriz. Desde su más tierna infancia pasó varias temporadas en verano con Los Titiriteros de Binéfar y luego llegó a formar parte del extinto grupo Pirineos Teatro, del IES Pirineos, durante toda su educación secundaria. Como cantante, este verano ofreció varias actuaciones en Piedrafita de Jaca y el pasado día 18 fue profeta en su tierra al agotar las invitaciones disponibles para su primer concierto en Jaca, que se tuvo que trasladar a la Casa de la Cultura a causa de la lluvia.
Tal y como pudieron ver los asistentes, Emma Sánchez Montané canta y toca la guitarra. Su afición por la música viene de lejos. “La verdad es que me ha gustado cantar toda la vida. De las películas o las series de televisión de cuando era pequeña, recuerdo todas las canciones. Incluso, me acuerdo de algunas que no son de mi época”.
“Con 14 o 15 años, cantaba karaoke sola en mi casa y me daba cuenta de que no lo hacía mal del todo. Entonces, sólo me atrevía a mandarle algún audio a mis amigas muy tímidamente. Fue hace dos años cuando di el paso de compartir mi música y mi voz a través de las redes sociales”, agregó la jaquesa, que también sabe lo que es cantar en algunos bolos con Los Titiriteros de Binéfar.
En gran parte, su formación es autodidacta. “Sí que es cierto que di clases de guitarra un par de años en Jaca con mi querida Susana Carrillo. Además, de pequeña di solfeo en la Escuela de Música y este año tomé clases de canto en el Teatro de las Esquinas en Zaragoza, aunque debido a la pandemia tuve que dejarlas. Previamente, cuando viví un año en Vitoria, hice clases de voz y algo de canto en el Taller de Artes Escénicas (TAE), pero sobre todo he aprendido mucho escuchando y descubriéndome a mí misma”, explicó.
Hoy en día, Emma Sánchez Montané se considera “una cantante bastante versátil”. “Me gusta cantar casi cualquier cosa, pero mi estilo propio estaría entre el pop, el rock, el folk y la canción de autor”, comentó la artista jaquesa, que como curiosidad suele incluir algunas canciones procedentes de musicales dentro de sus repertorios.
A través de Spotify, se pueden encontrar nueve de las canciones compuestas por la joven. “Hace poco, acabo de componer la última (Cuéntame más), que todavía no ha salido. Y otras dos más forman parte de un proyecto conjunto con mi padre –Sergio Sánchez Lanaspa– y tienen que ver con un libro que está escribiendo y que verá la luz a finales de año”, avanzó.
Con respecto a sus referencias en el mundo de la música, la jaquesa afirma tener “muchas y muy diferentes, desde Chavela Vargas hasta Amaia, pasando por The Beatles, Lola Flores, Janis Joplin, José Antonio Labordeta –al que recordó en su reciente concierto en Jaca–, Sinatra, Serrat o Ana Belén”. “Suelen decirme, salvando las diferencias, que tengo un estilo parecido a Rozalén, lo que me hace una ilusión tremenda, porque es un gran referente”.
“Las redes sociales han sido un poco la vitrina en la que he podido dar a conocer mi música y a día de hoy es mi única forma de ‘propaganda’, continúa Emma Sánchez Montané, que se muestra “encantada de hacer conciertos allá donde me lo propongan”. “El proyecto del disco es algo que tengo en mente. Creo que tengo un repertorio de canciones propias, con un significado y un sentido, que podrían componer algo interesante, pero me falta darle forma y conseguir la financiación”, apuntó.
En lo relativo al mundo de la actuación, fue decisiva su participación con Los Titiriteros de Binéfar. “Desde los 8 o 9 años, iba con los titiriteros a pasar una temporada cada verano. Vivía con ellos en Abizanda –un pequeño núcleo del Sobrarbe–, donde tienen la Casa de los Títeres, y viajábamos ‘de bolos’ por pueblos de diferentes comunidades autónomas”.
“Aquella experiencia me permitió conocer diversas compañías de toda España e incluso, de otros países. Desde entonces, tuve muy claro que quería orientar mi vida hacia ese mundo del arte, la cultura y la música”, declaró la jaquesa, que recuerda con especial cariño sus años en Pirineos Teatro, coincidiendo con su formación en el instituto.
De hecho, el desaparecido grupo teatral del IES Pirineos tiene “gran parte” de la culpa de que Emma Sánchez Montané decidiera orientar su futuro al mundo de la cultura. “Si Los Titiriteros de Binéfar fueron la cuna, Pirineos Teatro fue la familia que me dio la oportunidad de crecer, tener personajes propios, una disciplina de trabajo en equipo y técnicas básicas de actuación”.
“Me atrevería a decir que todos los alumnos que pasamos por sus manos crecimos mucho como personas y que nos marcó para siempre. Nos hizo sentir parte de una gran familia. Nos hizo ser capaces de todo y llevaremos siempre un trocito de Pirineos Teatro en el corazón”, continuó.
Para la artista jaquesa, “todos los conciertos de este verano han sido maravillosos, pero el de Jaca fue todavía más especial”. “A pesar del diluvio que impidió que fuese en el sitio previsto (la plaza del Ángel), se creó un ambiente íntimo y precioso. Sentí una conexión muy bonita con el público. Todas las piezas encajaron”.
“Quiero dar las gracias a todas las personas que se acercaron a pasar este ratito conmigo y decir que, si las circunstancias lo permiten, habrá más”, declaró la joven, “agradecida por la oportunidad” ofrecida desde el área local de Juventud y “por el hecho de creer en proyectos jóvenes como el mío”.
Emma Sánchez Montané cree que “poder actuar en estos momentos es un regalo, en vistas de cómo está el mundo de la cultura”. “Parece incluso raro que alguien como yo, apenas conocida, haya podido tener sus bolos este verano, así que de nuevo gracias a todos los que lo han hecho posible”, concluyó la jaquesa, no sin antes reivindicar que “la cultura es segura y necesaria”.





